Solo es una fiesta, pensó el, solo una fiesta en la que no me tengo que quedar mucho rato. Camino hacia la puerta de madera, y se enderezo la camisa negra por enésima vez en la tarde. No se sentía muy cómodo en ella, se suponía que era una fiesta casual, nada muy formal. La música se escuchaba un poco incluso con la puerta cerrada, el suspiro y toco el timbre. La puerta se abrió casi inmediatamente revelando a su amiga con una enorme sonrisa. -¡Si viniste!- le dijo al mismo tiempo que le daba un enorme abrazo. - Pues sí, digo después de los casi 15 recordatorios que me mandaste por mensaje y llamada se me hizo casi imposible no venir.- El tono sarcástico que él ocupaba con ella era ya una broma personal que compartían, él le devolvió el abrazo con ganas. - Oh pero que exagerado eres, solo fueron 2 llamadas y 3 mensajes, ven tienes que ver esto. Ella lo jalo hacia el interior del departamento, la música se escuchaba aún más fuerte que afuera, esto podría se...